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PÁGINAS OFICIALES de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder en su Tercera Caída y María Santísima de la Amargura

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diseño y Realización

Pedro Alcántara Campos

 

 

 

El Barrio del Pilar y la Cofradía.

(Recuerdos y profecía de un humilde hermano fundador)
 
 
            Corrían los últimos años sesenta del siglo que ha pasado y nuestra guapísima Amargura recibía culto en la Iglesia de Las Claras.
            Mucho antes de procesionarse por vez primera (Jueves Santo 1.968), este hermano que os escribe, ya estaba presionando a la Junta de Gobierno y sobretodo a su Hermano Mayor para que este hecho tan anhelado se produjese desde el Barrio del Pilar.
            Y no era el hecho de haber nacido en la mismísima Plazuela de San Juan de Dios (un lujo), no, aunque también, sino la orfandad semanasantera de mi Barrio que nunca estuvo vinculado a ninguna Cofradía, lo que consideraba injusto en orden a la especial y exquisita sensibilidad que siempre ha poseído y en donde nacieron artistas de la talla de Juan Breva, Antonio de Vélez . Juan J. Vallejo, Pepe Bonilla, Pepe Luís Conde, etc.
            Mi Barrio del Pilar es como el de San Bernardo de Sevilla, empaque y señorío natural que propicia la creatividad.
            Por eso fue cumplida mi ilusión aquella noche memorable de aquel primer Jueves Santo, cuando la Virgen guapa en su jardín andante parecía bajar desde El Collado para mitigar amarguras en Vélez-Málaga. Radiante. Preciosa. Maravillosa.
            Por eso, también, Jesús, directamente Jesús, escogió luego  la Capilla de San Juan de Dios (Catedral solidaria de Vélez) para enviar allí  a su propia imagen escalofriantemente caída y a pesar de su juventud (33 años), cobijarse con sus nazarenos cansados y ser también atendido por la inimaginable caridad de monjitas de tocas blancas.
            Ya tenía mi Barrio su propia Cofradía. Ya Vélez se apretujaba en la Plazuela cada Jueves Santo para una salida majestuosa, mientras los nazarenos cansados sonreían felices desde las ventanas.
            ¡Ah!, los hombres – seguro por mejor – complicamos a veces las cosas. Se aducía era muy corto el recorrido para tanta majestuosidad. Y era cierto. Pero mi Cristo propició la solución y hoy no existe justificación alguna para que las salidas y los encierros no se efectúen desde el propio Barrio.
            Profetizo, con perdón: Volverán.
 
Un hermano humilde, fundador.
 
Vélez, desde el Barrio del Pilar, Santa Cuaresma de 2.007
 
 

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E-mail: hermanos@granpoderyamargura.com